Para ver el Universo
Cosmología
Hemos visto muchísimas imágenes de galaxias, muchas como platos, con brazos en espiral otras como nubes, otras como platos voladores con un centro más abultado y bordes afinados.
He aquí un “dibujo” de la Vía Láctea, nuestra galaxia. ¿Por qué dibujo? Pues porque todo nuestro sistema solar está en una esquina de uno de esos brazos. Por lo que es imposible que algún satélite o algo haya viajado tan lejos como para tomarle una “foto”. Es por tanto una representación artística de como creemos que se vería nuestra galaxia desde arriba.
Y, para dibujar esto nos basamos, eso sí, en fotos que tenemos de otras galaxias similares, cercanas o lejanas. Por ejemplo en la imagen de Andrómeda, nuestra vecina más próxima de la que solo nos separan 2,5 millones de años luz.
Pero, nunca la vemos totalmente de frente, por lo que este también es un dibujo, una recreación artística de cómo se vería Andrómeda desde arriba.
En realidad, como la vemos siempre, si sabemos ubicarla, es en un semi perfil. Tampoco totalmente de perfil o sea que no alcanzamos a distinguir un engrosamiento central, o algo así.
En realidad la posición en la que vemos a Andrómeda es esta:
Esta si es una fotografía tomada por un telescopio.
Sabemos que las galaxias giran y además se desplazan. Pero todas estas hermosas imágenes tienden a engañarnos. Las pensamos como platos, objetos bastante planos. Perdemos de vista las enormes magnitudes que están en juego.
Andrómeda, por ejemplo, tiene un diámetro de entre 70 y 120 mil años luz. Eso quiere decir que si bien la vemos como un objeto bastante pequeño en el cielo y hasta difícil de ubicar, sabemos que irradia luz en todas las direcciones y que unos pocos rayos de esa luz tardan unos 2 millones y medio de años en llegar a nosotros. Suponiendo que eso es la “media”, podemos asumir que es lo que tarda en llegarnos la luz del centro. O sea que la luz del brazo más próximo a nosotros tardó cerca de 50.000 años menos, y la del más alejado unos 50.000 años más.
También sabemos gracias a Einstein y Rosen que su enorme masa de cientos de miles de millones de estrellas, más el habitual agujero negro supermasivo de su centro producen una distorsión gravitacional en el espacio. Y que esa distorsión o curvatura del espacio hace que la trayectoria de la luz se desvíe o sea que no viaja en línea recta sin siguiendo la curvatura espacial provocada por esas monstruosas cantidades de masa.
Solo el agujero negro supermasivo de su centro puede tener una masa de 10.000 millones de veces la masa de nuestro sol. Esto significa que produce una buena curvatura del espacio a su alrededor. Por lo que deberíamos comenzar a pensar en las galaxias, más como un tornado, un remolino que un plato girando plácidamente. Solo que con sus magnitudes tan enormes, también sus tiempos de giro son inabarcables para una vida humana.
Algo así sería una representación de un corte vertical, como en una proyección.
Una representación esquemática más acertada de una galaxia debería contemplar ese “hundimiento” del espacio tiempo que provoca su masa, y sería más bien así:
Donde A.N. es el agujero negro supermasivo central. Que, recordemos, es un “agujero” en el espacio tiempo provocado por una masa tan descomunal que rompe el espacio y el tiempo. Tiene una fuerza de gravedad tan prodigiosa que ni siquiera la luz puede escapar a su atracción y se genera así un “borde” conocido como el Horizonte de Eventos (H.E.) Dentro de ese H.E. no se cumplen las leyes de la física que conocemos y el tiempo no existe.
Veamos ahora dos galaxias relativamente cercanas. Tanto que se estima que en unos 4.000 millones de años van a chocar y terminarán fusionándose en una nueva galaxia que hasta tienen nombre desde antes de nacer; se llama Lactómeda.
Ahora una buena pregunta sería: ¿Cómo? Si según Hubble todas las galaxias se alejan unas de otras porque el universo se expande constantemente… ¿Cómo pueden chocar dos galaxias que se alejan?
Bueno, según parece Andrómeda no se aleja sino que se acerca, o mejor dicho se aleja (por expansión del universo) a menor velocidad de la que se acerca por los movimientos relativos de ambas galaxias. O sea que al estar muy cerca, aunque el universo se expanda igual nos vamos a chocar.
A solo 2,5 millones de años luz.
Pero dijimos antes que las galaxias deberían verse como tornados, como embudos con una gran depresión central y el espacio entre ellas se expande así que si pensáramos en un corte vertical con una línea que pasara por el centro de ambas, deberíamos representarlas así:
Ahora bien. Como sabemos la luz de cada una, se emite en todas direcciones, pero demora 2,5 millones de años en llegar de una a otra. En particular, lo que a nosotros nos importa es lo que demora la luz de Andrómeda en llegar a nosotros.
Pero sabemos que la luz no viaja en línea recta, sino que sigue la curvatura del espacio tiempo. Y por supuesto la luz que vemos del centro de la galaxia vecina tiene que salir de allí del fondo de ese torbellino gravitacional y viajar por toda la curva del espacio que hay entre nosotros. No dibujamos otras distorsiones del espacio, que las hay, para simplificar el dibujo. Aclaremos además que las proporciones tampoco se respetaron para ilustrar mejor la idea a plantear.
Por suerte, cuando esa luz llegue a nuestro planeta (o al telescopio Hubble que anda por aquí cerca) no necesitará penetrar muy adentro de nuestro propio torbellino embudo, porque nuestro sistema está muy cerca del borde externo de nuestra galaxia.
Pero, normalmente no consideramos el recorrido curvo de la luz, asumimos que llegó a nuestro ojo (bueno al del Hubble) viajando en línea recta. Algo así:
Pero, la verdad es que aunque lo vemos así, si entendimos la imagen anterior con las dos galaxias y la curvatura del espacio entre ellas, lo que ocurre es algo así: en rojo el VERDADERO trayecto de la luz y en azul como nuestro cerebro procesa las imágenes que el ojo (o el Hubble) nos entrega.
Por tanto la posición VERDADERA de la galaxia que observamos es la que está al final de la línea roja. La otra es la ilusión óptica, donde creemos ver la galaxia.
Parece alejarse, porque la curvatura de la línea roja (el trayecto que debe recorrer la luz de Andrómeda hasta llegar a nosotros) se hace cada vez mayor debido a la expansión del espacio intergaláctico.
Aún si ambos permaneciéramos absolutamente inmóviles y estáticos uno respecto del otro (medido en línea recta) al curvar más y alargar, por tanto, la línea roja, nuestra distancia aumentaría. Veríamos alejarse a la galaxia que está al extremo de la línea azul, aunque la que está al extremo de la línea roja (que es la real) siguiera en el mismo sitio.
Como sabemos en el universo la distancia más corta entre dos puntos no es la recta, ya que la recta no existe, a no ser que logremos crear un agujero de gusano entre ambos puntos.
En realidad todo el universo que vemos y medimos, llega a nosotros siguiendo trayectorias curvas y cada vez más curvadas a medida que pasa cerca de masas enormes de objetos supermasivos que llamamos agujeros negros y además desviada por la gravedad de un componente que hasta ahora no hemos tenido en cuenta que es la materia oscura, que no interactúa con la luz en el sentido de que no la refleja ni la refracta, pero si la desvía por su gravedad.
Podemos ver al universo como miles de millones de esos torbellinos, embudos, pozos, iluminados, emitiendo luz en todas direcciones y la luz viajando por una curvatura transparente provocada por la materia y la energía oscuras, que además se hincha, se agranda.
A su propio tiempo de eones, claro, podría parecer una masa leudante, pero transparente, como una gelatina sin color, creciendo, pero tapizada por todos lados de pesadas bolitas luminosas en movimiento que se hunden formando depresiones giratorias como grandes tornados iluminados.
Algunas de esas bolitas (los agujeros negros supermasivos) son tan pesados o han pasado tanto tiempo penetrando la masa que acaban rompiéndola y se concentran nuevamente en el centro de todo, desde donde la masa comenzó a crecer. O sea, vuelven al Big Bang.
Por tanto el Big Bang no ocurrió hace 13.700 millones de años, como creemos, sino que ¡ESTÁ OCURRIENDO AHORA, A 13.700 MILLONES DE AÑOS LUZ DE DISTANCIA!
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